Crianza alternativa.

 Existen varios métodos de crianzas e incluso cada mamá se identifica con algunos en particular o simplemente agarra lo mejor de cada uno para ejercer su rol. Particularmente creo en crianzas alternativas a la convencional, más que alternativas supongo que es evolución, todo ha evolucionado y los niños  de ahora no son ni parecidos a los niños que fuimos, entonces, porque pensar que la crianza no debería de avanzar y desplazar a la utilizada por nuestros padres. Nuestros padres hicieron lo mejor que pudieron desde lo sabían, pero nosotros estamos en tiempos donde sabemos que nuestro crecimiento espiritual y personal hará la diferencia no solo en nosotros, sino también en nuestros hijos. Cuando logramos encontrarnos, con lo que realmente somos, nuestras sombras, nuestra luz, es decir hacernos cargos de las heridas, patrones y creencias que venimos heredando y arrastrando de generación en generación, realmente lograremos la conexión emocional que todo padre desea tener con sus hijos. Nunca seremos padres perfectos, ni ellos serán hijos perfectos, pero sus comportamientos, actitudes y etapas madurativas sin duda estarán más alineadas con lo que su verdadero Ser. No hay fórmulas mágicas para criar, ni pasos  que podamos seguir, lo realmente importante siempre será el instinto materno, pero el verdadero instinto, ese que está ahí una vez que nos observamos, desnudamos nuestro ego, sanamos  y nos despojamos  de nuestros filtros y creencias, es justo ahí  donde domina el corazón y no la razón .

Desde esa madre que se reconoce, se ama, se respeta y está lista para amar se puede aplicar  las diversas crianzas como la crianza respetuosa, crianza consciente, crianza natural y  crianza creativa, para aplicar cualquiera de estas formas de crianzas es necesario antes un trabajo personal, no es solo cuestión de decidir  criar desde una o desde la otra, criar sin violencia (visible o invisible) requiere de verse, perdonar, soltar  y tener una mirada crítica ante lo que conocíamos como la manera correcta de criar a un niño. Después de todo recuerda que como padres no podemos dar lo que no tenemos y para tener hijos sanos y felices, primero debemos ser felices nosotros mismos, recuerda:

Padres felices = hijos felices.

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