Mi niño no es «normal»

Puede que los maestros, vecinos, amigos y hasta los abuelos etiqueten o juzgue a tu hijo por algunos comportamiento o conductas, pero tu como mamá o papá tienes la misión y responsabilidad de siempre ver la luz que hay en ellos. Todos los seres humanos venimos con una misión a este mundo y digan lo que digan tú hijo tiene una maravillosa, pero cuando sus padres dejan de confiar y de ver esa luz, puede que se apague, los mediquen, excluyan o lo etiqueten para siempre. Casi a diario escucho historias reales de madres que relatan episodios donde todos juzgaban a sus hijos por dichos comportamientos y esas madres hicieron un stop, no escucharon las voces externas y escucharon sus corazones, sabían que todo estaría bien si seguían sus instintos y finalmente el tiempo y esa confianza en sus propios hijos resulto ser recíproca y alentadora para que el niño demostrara quien era realmente. vivimos en una sociedad en la que si los niños no cumplen con los estacares irreales de las etapas según la edad (hablar, control de esfínteres, hablar, caminar, mudar dientes) inmediatamente son señalados con el popular: «Eso no es normal»  siempre insisto con el ¿normal para quién? no hay que ser muy culto para darnos cuenta que a lo largo de la historia los grandes inventores o personajes ilustres no se veían «normales» pero por una u otra circunstancias finalmente pudieron desarrollar sus potencialidades, siempre alguien vio más allá y que bonito seria que tú como mamá o papá seas quien siempre veas esa luz. Si quizás tenga algún diagnóstico y no funciona con la evolución «normal» pero eso no les quita ni lo especial que pueden ser para ti o para el mundo, incluso el aprendizaje que trae para ti  y la grandeza de ese ser no será menos que la de los demás. Su amor será igual o más puro y su misión será ser feliz, no seguir los estándares comerciales (ir al colegio, graduarse, un buen trabajo, casarse y tener hijo) Lo primero que como padres debemos entender, procesar y asimilar es que esto no son más que creencias y que no se necesita cumplir con esos estándares para realmente ser feliz, no sé tú, pero en lo personal conozco mucha gente con todo eso que dicta la sociedad y son realmente infelices e incompletos. Así que continúa confiando en tu instinto, voltea el observador hacia ti antes de juzgar a tu niño y mantén la confianza de  que como ser natural y evolutivo va logran lo que necesite para ser feliz a su ritmo y a su tiempo.